Visita virtual panorámica de la exposición AVGVSTVS: ANNUS AVGVSTI MMXIV

“AUGUSTUS. ANNUS AUGUSTI MMXIV” dio título a la exposición del Museo de Zaragoza que conmemoraba el bimilenario de la muerte del primer emperador romano, Augusto, el cual tuvo un papel fundamental en la historia del territorio que hoy conforma Aragón. A través de casi doscientas piezas de época augústea se ilustraron diversos aspectos de los momentos en que se gestaron hechos tan transcendentales como la creación del Convento Jurídico Caesaraugustano o la fundación de la propia ciudad de Zaragoza.

La exposición se dividió en cuatro ámbitos temáticos: En el nombre de Augusto, Augusto y el poder de la imágenes, Augusto, un mortal y La obra de Augusto. Desde el 14 de Junio de 2014 se puede visitar también un quinto ámbito temático en la Sede de la Colonia Celsa en Velilla de Ebro que ha quedado como parte de su exposición permanente: La vida cotidiana en una colonia de AVGVSTO: CELSA.

Para poder disfrutar de nuevo de estos cuatro ámbitos, o si no tuvo ocasión de conocerlos en su momento, puede visitar la versión virtual.

Visita virtual de la exposición:

I En el nombre de Augusto

I En el nombre de Augusto

II Augusto y el poder de la imágenes

II Augusto y el poder de la imágenes

III Augusto, un mortal

III Augusto, un mortal

IV La obra de Augusto

IV La obra de Augusto

El siglo de AVGVSTO en Aragón

El 19 de agosto del año 14 de nuestra Era, falleció en Nola el emperador Augusto, a la edad de 77 años y tras mas de cuarenta de gobierno, periodo que los propios contemporáneos bautizaron como el siglo de Augusto, durante el cual Roma entró, de la mano de la pax romana (seguridad y prosperidad), en un periodo de renovación política, religiosa, administrativa y jurídica, que tuvo su mejor cara en la reorganización y renovación del mundo romano, en forma de redes de carreteras, construcción y renovación de ciudades y una Edad de Oro en la literatura y las artes, al servicio de la ideología de Augusto. A partir del año 27 a. C. se racionaliza la administración del imperio, dividido en provincias. Estas se sitúan bajo la autoridad del senado (gobernadas por procónsules) o del propio emperador (gobernadas por legados, normalmente senadores consulares y con la presencia del ejército). El territorio de Aragón se englobó en la Tarraconense, que formó parte de las provincias imperiales, con Tarraco como capital.

Exposición AVGVSTVS: ANNUS AVGVSTI MMXIV

Exposición AVGVSTVS: ANNUS AVGVSTI MMXIV

La época de Augusto significa así la descentralización, junto con la construcción administrativa de las provincias (convento jurídico caesaraugustano), y la promoción de la ciudad como gran fenómeno, caracterizado por la difusión de los edificios públicos que encarnan el dominio político de Roma; en nuestro territorio el fenómeno urbano se dividirá entre dos colonias y cinco municipios, regidas por el derecho romano y una decena de ciudades estipendiarias (en un rango inferior); se observa además el aumento de las inversiones en infraestructura, vinculado al crecimiento de las exportaciones provinciales y de la política colonizadora basada en el reparto de tierras a los veteranos. Tras la fundación de Caesar Augusta el emperador Augusto dará continuidad a la política colonizadora, con la potenciación de redes de carreteras y la adecuación de diques y puertos en los ríos. Todo ello más las condiciones de pax (después de las guerras cántabras) sentó las bases para el crecimiento y consolidación de los centros urbanos, como núcleos de producción, consumo de bienes y vertebración del territorio.

El ejército romano fue el instrumento clave de operaciones del imperialismo romano y se manifiesta como uno de los factores más importantes de la romanización, no sólo en la península Ibérica sino también en todo el territorio que afectó a sus conquistas. Le Bohec sitúa al ejército y a la guerra como los únicos móviles de toda la romanización, es indudable que esta combinación está fuera de toda duda que ejerce como una organización vital de la política, economía, sociedad, cultura y religión, explicando la influencia de la iconografía militar en los tipos monetales y en otras artes como han propuesto M. Beltrán y J. Á. Paz. Las legiones fueron un destacado vehículo de difusión, vertebrador social, generador de riqueza y promotor de marcas de distinción, además de propulsar la red de magia y superstición con sus cultos y amuletos. Desde Sila las divinidades a las que se tenía mayor devoción fueron Venus, Marte y la Victoria. Augusto puso el acento en la Victoria, vinculada a la Fortuna-Tiché que revelaba el carisma imperial, el genio de Augusto. Los sobrenombres de las tres legiones pueden indicar una divinidad tutelar, recuerdos de hazañas o de la fidelidad demostrada al emperador en un momento crucial, procedencia geográfica (Macedonica), su virtud principal (Victrix, Victoriosa) o el origen (Gemina, nacida de la fusión de dos unidades). El signum de las tres legiones fue el toro, como se dio con la III Gallica, fundada por Julio César.