Berdejo, una promesa verde

A la altura de Berdejo, la vega del Manubles se adentra, como encajada, en los montes vecinos. Berdejo se presenta solitario en toda su belleza y es un paisaje que invita a la tranquilidad y a la meditación. Las casas se recuestan sobre una peña rocosa, al pie de la antigua fortaleza, en la margen izquierda del río Manubles. El castillo tiende sus lienzos sobre el abismo del roquedal, una amplia plataforma que remata en la torre cuadrada, de dos cuerpos. Castillo fronterizo con Castilla que, por su situación estratégica, tuvo durante el medievo un gran valor táctico como vigía del paso hacia la meseta soriana por el valle del Manubles.