Este año 2013 se celebra el seiscientos aniversario de la construcción de la iglesia de las santas Justa y Rufina de Maluenda. Esta iglesia dedicada a las patronas de los alfareros presenta un aspecto exterior un tanto recio y adusto a modo de fortaleza, con su original galería de arcos que circunda la iglesia con claras funciones defensivas. Los muros están realizados en argamasa de yeso liso, revestido en su interior con yeso agramilado y sencilla decoración que simula el aparejo mural y alguna ornamentación geométrica, siendo todo ello de gran interés.

Gracias a la visita virtual podemos descubrir el interior de la iglesia, auténtica joya “escondida” del mudéjar aragonés.

Acceder a la visita virtual de la Iglesia de Santa Justa y Santa Rufina de Maluenda

Acceder a la visita virtual de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina de Maluenda / foto: RSA

La iglesia esta estructurada en una amplia nave de tres tramos cubierta con bóveda de crucería simple y con capillas abiertas entre los contrafuertes. Consta de un ábside poligonal que es ocupado por el grandioso retablo mayor dedicado a las santas titulares. Este retablo de pintura gótica fue realizado por Domingo Ram y Juan Rius en 1475 y con gran calidad se representa a las santas sedentes en la escena central y sus martirios en las calles laterales. Estas escenas se completan con otras como la Resurrección, el calvario o escenas de la pasión en el banco. El sotabanco es ocupado por doce medallones (11 apóstoles y San Matías) con versos del credo.

En la nave, en el lado de la epístola destaca por su calidad y profusión decorativa el púlpito y su tornavoz. Es coetáneo a la iglesia siendo una de los más antiguos que se conservan. En el se combinan la decoración de tradición cristiana con la de tradición islámica.
Si seguimos recorriendo la amplia iglesia nos iremos encontrando hasta seis capillas que se abren entre los contrafuertes a las que se añadieron dos al lado del presbiterio. Todas ellas con diferentes retablos entre los que destaca el retablo de san Nicolás, con tablas al temple de estilo gótico internacional. También de gran interés es el lienzo de la Dormición de San José pintado en 1683 por Vicente Berdusán dentro del retablo de San José en la capilla homónima.
En el interior de la iglesia también se encuentra el muy venerado Santísimo Cristo de Santa Justa, talla de madera del siglo XVI.

Vista desde el coro de la Iglesia de Santa Justa y Santa Rufina de Maluenda / foto: RSA

Vista desde el coro de la Iglesia de  las Santas Justa y Rufina de Maluenda / foto: RSA

Si elevamos nuestra mirada podremos observar el coro con su rica balaustrada de tracería mudéjar y si por el contrario miramos al suelo encontraremos diferentes sepulcros y la cripta donde además de descubrir un osario podremos aprender sobre la pintura gótica aragonesa gracias al espacio expositivo «Domingo Ram» , Centro de Interpretación del Gótico, allí instalado.