Dentro de todas las estancias del Monasterio de Veruela a los pies del Moncayo es destacable el claustro gótico, estructurado plenamente según el diseño cisterciense. Construido en el siglo XIV,  posteriormente en el siglo XVI se añadió un piso superior, el soblecaustro, de estilo renacentista.

El claustro era el eje de la vida comunitaria, que permitía el acceso a todas las estancias dispuestas a su alrededor a la vez que era un espacio de gran carga simbólica y de meditación. Un templete gótico de forma hexagonal del siglo XIV acoge el lavabo.

Acceder a la panorámica del claustro del Monasterio de Veruela

Acceder a la panorámica del claustro del Monasterio de Veruela

Las cuatro galerías o pandas que forman el claustro estan cubiertas con bóvedas de crucería simple. Se abre al patio con grandes vanos con estilizadas columnillas con capiteles decorados con multiples variedades vegetales configurando lo que denominan Javier Delgado y Bernardo Lario, «El huerto de piedra» en su excelente libro del mismo nombre (Javier Delgado y Bernardo Lario, El huerto de piedra. Flora esculpida en el claustro gótico del Monasterio de Veruela)

Claustro del Monasterio de Veruela / foto: RSA

Claustro del Monasterio de Veruela / foto: RSA

Pasear por estas galerías es disfrutar de los múltiples detalles en los que detenerse y deleitarse con ese silencio especial que dan las piedras seculares desgastadas por el tiempo y por los infinitos paseantes anónimos. También le permite a uno imaginar la estancia de Valeriano y Gustavo Bécquer. En resumen, tener una experiencia gozosa a través de la belleza de la arquitectura y escultura, el poso de la historia sobre el lugar y el ambiente fresco y silencioso de un claustro cisterciense.